Una ruta por los pueblos del norte de la isla de Ibiza

Posted by | July 22, 2013 | Places of interest | No Comments
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¿Qué os parece que hoy nos vayamos de ruta?. Os sugerimos un paseo por esos tan auténticos pueblecitos ibicencos de la zona norte de la isla, concretamente del municipio de Sant Joan de Labritja. Este municipio es el de menor número de habitantes, pero es el que cuenta con mayor número de bosques vírgenes y extensiones rurales. Casas payesas de paredes encaladas, montes atravesados por torrentes, muros de piedras y campos de tierras rojas son habituales. Su costa es en general también muy virgen y salvaje, increíbles acantilados y magníficas playas.

Empezaremos por su capital, Sant Joan de Labritja, que da nombre al municipio. A unos 22 kilómetros de Ibiza ciudad. Es un coqueto pueblo ibicenco, donde podremos contemplar un verdadero núcleo urbano antiguo a lo largo de su calle principal, empedrada y con las casas encaladas y pegadas unas a otras de estilo ibicenco, algunos bares, su mítico estanco Can Vidal, algunas tiendas de decoración y comestibles, y el modesto ayuntamiento (1812) frente a la iglesia. Atención a su iglesia, algo diferente en cuanto a su arquitectura al resto de iglesias de Ibiza. Construida en su momento (1770) donde se encontraba la capilla de Milà por decisión de los vecinos, en contra de la voluntad del arzobispado.

La segunda de nuestras paradas será el pueblo de Sant Miquel de Balansat, a 5,5 kilómetros de Sant Joan. Ha crecido en los últimos años por el desarrollo turístico pero sigue siendo pequeño. Podremos encontrar todo tipo de tiendas y servicios a lo largo de su calle principal. Quizás lo más auténtico e interesante sea su iglesia y el lugar donde se encuentra. Típica iglesia fortificada ibicenca (siglo XV), construida sobre una colina y al igual que sucede con la de Santa Eulàlia es conocida como Puig de Missa. Desde esa altura se pueden contemplar unas maravillosas vistas a los campos pitiusos.

Hoy, nuestra última parada será en el pueblo de Sant Llorenç de Balàfia a 7 kilómetros de Sant Joan. Pueblo, como casi todos, pequeño, auténtico y tranquilo. Rodeado de campos y fértiles tierras de cultivo. Destacar su iglesia (siglo XVIII), encalada y fortificada. Se construyó próxima al famoso enclave medieval de Poblado de Balàfia, un conjunto de cinco casas, con dos torres de defensa, y que los pobladores construyeron para defenderse de las típicas por entonces invasiones corsarias.

En su entorno encontraremos también el Centro de Interpretación de Es Amunts, que ofrece a los visitantes toda la información acerca de la fauna y flora de la reserva natural de mismo nombre.

Más sugerentes y tentadoras propuestas la semana próxima. Desde el blog del hotel Rural Ca Na Xica.

 

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